Crezcamos
Programa de Desarrollo Psicoemocional
Metodología original: Fundación Ydanna
El bienestar emocional es esencial para sentirnos bien, tomar mejores decisiones y construir relaciones más sanas. En Fundación Ydanna, acompañamos a las personas en un proceso de crecimiento interior, con herramientas que fortalecen su autoestima, sus vínculos y su capacidad de enfrentar los retos de la vida.
Este acompañamiento se desarrolla a lo largo de tres fases fundamentales, que te presentamos a continuación:
Fase 1: Autoconocimiento
En esta primera fase, se busca que las personas beneficiadas desarrollen su autoestima e inteligencia emocional a través del autoconocimiento y entendimiento de lo que son como resultado de su historia de vida, fomentando la autoaceptación y validación emocional, favoreciendo una actitud positiva ante la vida y sus situaciones.
Duración: 24 horas (2 horas por sesión)
Temporalidad: 3 o 6 meses, una vez por semana o cada dos semanas
Modalidad: Presencial
En esta etapa se abordan asuntos relacionados con el autoconocimiento, el fortalecimiento de la autoestima y la gestión de creencias limitantes, facilitando un proceso interno que permite reconocer y transformar patrones emocionales. Además, se incluyen espacios para trabajar el estrés, potenciar la inteligencia emocional y desarrollar la resiliencia, herramientas esenciales para enfrentar los desafíos de la vida cotidiana. El programa también contempla dinámicas basadas en el enfoque de Los cuatro acuerdos, prácticas de comunicación asertiva, resolución de conflictos y escucha activa, enriqueciendo la interacción personal y comunitaria.
Fase 2: Grupo de Crecimiento
En esta fase, las personas beneficiadas tienen la oportunidad de compartir experiencias de su vida cotidiana en un entorno de validación, seguridad y confianza. Así se enriquece la percepción del entorno y se exploran las emociones que hacen contacto con sus necesidades, para descubrir nuevos recursos personales que faciliten su desarrollo y favorezcan principalmente su autoestima.
Duración: 24 horas (2 horas por sesión).
Temporalidad: 3 o 6 meses, una vez por semana o cada dos semanas.
Modalidad: Presencial
Durante esta etapa, se profundiza en la comprensión de las dimensiones de la persona y en el reconocimiento de la riqueza emocional que habita en cada experiencia. Se facilita el encuentro con emociones clave como el miedo, el enojo, la tristeza, la alegría y los afectos, no desde el juicio, sino como maestras que orientan y revelan necesidades profundas. Se reflexiona también sobre los pensamientos y su impacto en la vida cotidiana, así como en la forma en que cada persona se proyecta hacia el futuro. Este proceso invita a mirarse con compasión, desde el corazón, y a incorporar herramientas como el mindfulness para estar más presentes y conscientes. El cierre de esta fase permite integrar lo vivido y abre posibilidades para seguir creciendo con mayor claridad y autenticidad.
Fase 3: Vivir en Plenitud
Se centra en sanar las heridas emocionales, mirar la vida desde una perspectiva más optimista y reconocer los recursos personales para iniciar un camino hacia la plenitud.
Duración: 24 horas (2 horas por sesión).
Temporalidad: 3 o 6 meses, una vez por semana o cada dos semanas.
Modalidad: Presencial.
A través de esta etapa se guía a las personas a reconectar con su niño interior y a comenzar la sanación de heridas profundas como el rechazo, abandono, traición, humillación e injusticia, permitiendo que el perdón emerja como el puente hacia una mayor paz interior. Se aborda la salud mental desde una mirada integral, reforzando la propia fortaleza y rescatando los recursos personales que permiten alimentarla. Con dinámicas como el collage de vida y el reconocimiento de 20 cualidades de una persona plena, se fortalece la autoimagen y se vislumbra con claridad el camino hacia un vivir más consciente. El trabajo sistémico ofrece un espacio para observar patrones relacionales y familiares, y la clausura del programa concluye el recorrido consolidando una visión optimista y empoderada, marcando el inicio de un proyecto vital en plenitud.